En un mundo cada vez más digital y desconectado de la naturaleza, el escultismo ofrece una experiencia enriquecedora y formativa que sigue siendo relevante y necesaria.
El origen del escultismo en Argentina se da casi en simultáneo con su aparición en Inglaterra en 1907. El escultismo comienza a aplicarse en Argentina en agosto de 1908 a partir de la publicación del libro Escultismo para muchachos y surge de iniciativas aisladas, generalmente en colegios ingleses
En 1912 se institucionaliza la Asociación de Boy Scouts Argentinos a nivel nacional. A fines de 1917, el presidente Hipólito Yrigoyen la reconoció como institución nacional mediante decreto presidencial. A pesar de ello, algunos grupos no se unieron a dicha institución por no compartir el enfoque sobre los programas educativos.
A finales de los años veinte comienzan a surgir grupos homogéneos en lo religioso patrocinados por la Iglesia católica, los que a partir de 1937 se institucionalizan en la Unión Scouts Católicos Argentinos.
Como fenómeno colateral de las migraciones recibidas, se constituyen asociaciones de scouts de colectividades que intentan mantener las tradiciones de los países de donde emigraron. Muchas de estas asociaciones scouts de colectividades (rusos blancos, armenios) con el tiempo se van asimilando a las instituciones nacionales existentes.
Siendo scout podés vivir tus días de manera diferente, hacer amigos, divertirte, jugar, aprender, y sobre todo, ser parte de más de 54 millones de jóvenes en todo el mundo que quieren construir un mundo mejor y lo logran con sus pequeñas o grandes acciones.
Hoy la práctica del Método y Programa Scout ideado por Robert Baden-Powell en 1907 adopta en la República Argentina diferentes maneras porque a fines de 1996 con la unificación de la Asociación de Scouts de Argentina y la Unión Scouts Católicos Argentinos surgen nuevas asociaciones que no comparten el enfoque sobre los programas educativos de la asociación unificada.
Es notorio destacar que durante la pandemia por COVID-19, Scouts de Argentina desarrolló e implementó un programa de asistencia social y alimentaria llamado "Plan Nacional de Voluntariado Scout". Consistió, en una primera etapa, en asistencia alimentaria (tanto en las sedes de los grupos participantes, como en comedores o merenderos ajenos a las sedes de los grupos). Sucesivamente, se fueron añadiendo modalidades de participación orientadas a atender distintas necesidades que surgieron como consecuencia del aislamiento:
#Donantes: Orientado a impulsar la donación de sangre
#Abrigados: Destinado a recolectar y entregar elementos de abrigo a personas en situación de vulnerabilidad
#Involucrados: Objetivado hacia la colaboración entre la asociación y organizaciones de la sociedad civil (como Cruz Roja Argentina) o del estado
#Jugadores: Se encarga de revalorizar el derecho al juego en niños, niñas y adolescentes, a través de kits didácticos y jornadas de juegos.
#Sanamente: Concientiza sobre el valor de la salud mental y brinda herramientas para trabajar el marco teórico de la iniciativa.
#Higiene Menstrual: Brinda asistencia a personas menstruantes a través de la entrega de kits de gestión menstrual. Compuesto por proyectos rovers que versan sobre el tema.
#Potenciate: Prepara a los y las jóvenes para la inserción al mundo laboral, brindando herramientas y capacitaciones para desarrollar competencias acordes a las exigencias laborales actuales